Por Víctor Barrera
Para Donald Trump el T-MEC es irrelevante y esto pone nervioso al gobierno federal mexicano, encabezado por Claudia Sheinbaum, quien trata de desviar la atención a lo verdaderamente preocupante y explica que Estados Unidos debe competir con China y por eso necesita a México.
Sin embargo, la verdadera perspectiva es que México necesita de Estados Unidos, derivado de la enorme dependencia económica que se tiene con Estados Unidos. México exporta más del 80 de sus productos a Estados Unidos y con esto las finanzas públicas mantiene niveles aceptables.
El autollamado régimen de la 4T ha dejado de lado exportación de los productos mexicanos a otras naciones, con las cuales se cuenta con tratado comercial, quizá porque es más cómodo tener un solo socio y evitar las negociaciones comerciales con otras naciones o porque no se tendrá que hacer uso de recurso de la banca de desarrollo y estos puedan utilizarse en otras cosas. Pero esto hace precisamente la alta dependencia de México con Estados Unidos.
Entonces esto confirma que México necesita el T-MEC para mantenerse en los niveles económicos que obtuvimos desde la firma del primer acuerdo comercial que se conoció como TLC, a mediados de la década de los 90, que signó Carlos Salinas de Gortari como presidente de nuestro país.
Y aunque la ideología de Sheinbaum Pardo sigue en el anacronismo de mirar Estados Unidos como un imperio que quiere conquistar a México lo que debería hacer es tratar de resolver los problemas que tenemos dentro de México y que coloca a nuestra nación en una situación débil.
Donald Trump entiende que el T-MEC puede ser revisado y renegociado a favor de su nación debido a que México tiene muchos negativos para poder negociar con otras naciones. Trump sabe que presionando con aplicar una mayor cantidad de aranceles o elevar el porcentaje de los existentes, México tendrá que ceder y por ello asegura que es irrelevante, porque sabe que Estados Unidos lleva las de ganar.
Así que es tiempo para que se trate de resolver los problemas existentes en México para llegar más fortalecidos a la revisión del T-MEC.
Por ello vale la pena recordar estos problemas, que no se han resuelto y que suman a otras de reciente aparición.
El primero es el estancamiento de la economía mexicana, que en los últimos años ha presentado un promedio de crecimiento de 0,7 por ciento e inicia el octavo año con la misma expectativa de crecimiento. Este estancamiento produce desempleo y por supuesto disminuye el nivel de bienestar de la población mexicana. La solución a esto es aplicar políticas públicas para que se incentive la inversión privada, que ofrece el 80 por ciento de los empleos que se generan en el país. De no hacer esto en el corto plazo veremos el crecimiento de la pobreza en el país y la escasez de oportunidad para generar riqueza a través de la producción nacional.
Esto nos lleva a señalar que se debe resolver otro problema, que se creó recientemente con la aprobación de modificar leyes para que los jueces, ministros y magistrados fueran elegidos por el “pueblo” y que terminaron electos influidos por los acordeones que aparecieron mostrando a quienes ahora desempeñan los puestos del Poder Judicial y que de alguna manera deben estos puestos al gobierno.
Esto significa que el poder se ha centrado en uno solo, despareciendo esa división y autonomía que se tena en años pasados. El poder Legislativo y el Judicial solo se han convertido en oficialía de partes y deciden como lo ordena el gobierno.
Esto lleva a un tercer problema que es la debilidad de un Estado de derecho que inhibe la inversión privada aunado a modificaciones legales que deja prácticamente en el desamparo judicial a las personas y empresas. De tal forma que a quien se le ocurra ir contra el régimen se enfrentara a estas leyes que impiden una protección además de que el gobierno tiene, ahora, una serie de herramientas para presionar y meter en cintura a quien lo enfrente.
Por supuesto que esto deriva en otros problemas existentes pero que se han ampliado como es la corrupción e impunidad que a su vez incrementan la inseguridad y por supuesto la extorsión, que aun cuando se aprobaron modificaciones legales para erradicar este último delito, la impunidad y corrupción lo mantiene latente.
Así los grupos criminales, amparados en dichos de ser quienes tiene gente influyente dentro del gobierno azotan cada rincón del país extorsionando a la gente y amenazando con muerte a quienes se oponen.
Si a esto sumamos que este escenario produce el cierre de empresas, desempleo y mayor reclutamiento de personas al crimen organizado México se muestra como uno de los países con menor calificación para invertir.
Existen otros problemas como la falta de infraestructura o la renovación y modernización de la existen. Pero es un hecho de que si no se resuelven estos problemas México llegará a la revisión del T-MEC muy débil y quine tiene todas las de ganar es Estados Unidos. Por ello las palabras de Trump “El T-MEC es irrelevante» es porque sabe que lo tiene ganando y no existe preocupación alguna.
