Al menos 30 organizaciones sindicales de trabajadores en México han logrado concretar y ampliar la Mesa de Diálogo Sindical y, en su primera reunión del año, en la que estuvieron presentes líderes como Napoléon Gómez Urrutia (mineros); Francisco Hernández Juárez (telefonistas); Ángel Celorio Guevara (CTM); Hugo Morales (STUNAM); Abel Domínguez (CTC); Alberto Juárez Bautista (ConLabor); Sol Merino (SUCOMM), enfatizaron que el fortalecimiento y la unidad de los trabajadores permitirá plantear y exigir el cumplimiento de los derechos laborales, ya sea en el T-MEC, o los nacionales. 

Este bloque sindical, que reúne también a los trabajadores del Estado, con la participación de la Federación Sindical de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), refrendó el fortalecimiento de una agenda cada vez más «transversal y menos fragmentada».

“El objetivo principal es construir una posición común para enfrentar la presión externa derivada del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y, de manera interna, exigir soluciones a los principales rezagos del mercado de trabajo”, dijo Hernández Juárez.

La convergencia de sindicatos de servicios, telecomunicaciones, industria y sector público subraya una renovada disposición a construir posiciones unificadas ante los desafíos laborales del país. Entre los temas centrales discutidos, el bloque prioriza los retos en la relación comercial con Estados Unidos, así como la materia salarial, el pleno ejercicio de los derechos colectivos y el funcionamiento del nuevo sistema de justicia.

En el ámbito de los derechos colectivos, los integrantes de la mesa advirtieron sobre los obstáculos que aún persisten para el ejercicio pleno de estos derechos en el marco del nuevo modelo de justicia laboral y específicamente, se señalaron las dificultades en procesos de huelga y revisión contractual, incluso en casos donde ya existen contratos colectivos legitimados.

Si bien las organizaciones valoraron de manera positiva el otorgamiento de mayores facultades al Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral para sancionar prácticas indebidas, enfatizaron que la efectividad del sistema dependerá directamente de su «aplicación consistente y de la apertura institucional al diálogo sindical».

El contexto internacional dominó una parte fundamental de la discusión. Los sindicatos expresaron profunda preocupación por el seguimiento y la posible renegociación del tratado comercial, así como por la imposición de aranceles que ya impactan a algunas cadenas productivas, particularmente en la industria automotriz.

Desde la óptica del bloque, la presión externa eleva el riesgo de relocalización de líneas de producción y la consecuente pérdida de empleos formales. Por ello, la postura unificada fue insistir en la necesidad de que las organizaciones de trabajadores logren una «participación más activa en los foros y mesas de negociación internacional» del T-MEC.

Como resultado de la reunión, la comisión ejecutiva de la mesa se encargará de elaborar una agenda común que priorice la defensa de los derechos colectivos, los temas salariales y el fortalecimiento del sistema de justicia.

Adicionalmente, el bloque anunció que intensificará reuniones regionales y acciones de coordinación para ampliar la participación, señalando un crecimiento sostenido de organizaciones interesadas en sumarse y con ello, la consolidación de un frente sindical unificado.