Los Tigres llegaron al Estadio Alfonso Lastras con la misión clara de comenzar el Clausura 2026 con el pie derecho. Tras una final dolorosa el torneo pasado, el equipo de Guido Pizarro mostró una alineación renovada y con hambre de victoria. El partido comenzó con ambos equipos midiéndose, sin arriesgar demasiado, pero la tensión se rompió con el primer gol que cambió el ritmo del juego.
El primer tiempo fue un duelo de estrategias, donde tanto Tigres como Atlético San Luis parecían más interesados en analizar al rival que en atacar. Sin embargo, el segundo tiempo trajo consigo una explosión de emociones. Una jugada colectiva de los felinos, con la participación de Nico Ibáñez, Uriel Antuna y Fernando Gorriarán, culminó en un centro preciso de Jesús Garza que encontró a Marcelo Flores listo para brillar.
Flores, con su habilidad innata, dribló a dos defensas y definió con potencia para abrir el marcador. El 1-0 fue un golazo que encendió a la afición y obligó al técnico Guillermo Abascal a replantear su estrategia. San Luis no se quedó atrás y al minuto 74, Joao Pedro igualó el marcador con un cabezazo certero, devolviendo la esperanza a los locales.
El empate momentáneo no fue suficiente para los potosinos, quienes bajaron la guardia en un momento crucial. Guido Pizarro, decidido a no conformarse con un empate, movió sus piezas y dio ingreso a André-Pierre Gignac, quien rápidamente se hizo notar en el campo. Su participación fue clave en la jugada que selló el destino del partido.
En el minuto 77, Ibáñez intentó un pase raso hacia Gignac, quien con un toque de genialidad, dejó el balón servido para que Marcelo Flores, con la confianza de un veterano, anotara el 1-2 definitivo. Este segundo gol no solo aseguró los tres puntos para Tigres, sino que también consolidó a Flores como una de las promesas más brillantes del fútbol mexicano.
El triunfo de los felinos en la Jornada 1 del Clausura 2026 es un claro mensaje de que están listos para pelear por el título. Con un equipo renovado y jugadores como Marcelo Flores en estado de gracia, Tigres promete ser un contendiente serio en la lucha por el campeonato. La afición está ilusionada y con razón, pues el equipo ha demostrado que tiene el talento y la determinación para alcanzar la gloria.
