Por Víctor Barrera

La captura o secuestro, como usted quiera verlo, ha sido un hecho que no ha impedido ver que es lo que se espera para el 2026. Un año que significaría la recuperación económica pero solo veremos la continuidad de un estancamiento.

Este 2026 ese presenta con una gran incertidumbre derivado del estancamiento de 7 años que ha mantenido nuestra economía, a pesar de que cada año se incrementa el monto de presupuesto al gobierno federal y se aprueba por parte de la mayoría legislativa aumentar el endeudamiento.

Estos factores son principalmente los que nos hace pensar que este 2026, pese a que se realizará una parte del mundial de fútbol en nuestro país, solo lograremos obtener un crecimiento de 1.3 por ciento, muy por debajo del 2 por ciento que en administraciones anteriores se obtenía por año, y que fueron calificados como mediocres por parte del oriundo de Macuspana.

Porque hasta ahora tenemos es un régimen político que no entiende que lo principal es fortalecer los factores que nos permitan aumentar el crecimiento económico. Porque prefiere repartir la poca riqueza que se genera en programas sociales, que poco aportan al mejoramiento y bienestar de la calidad de vida de los mexicanos, que generar riqueza.

Lamentablemente este 2026 muestra a México con mayores obstáculos, creados a partir del 2018 que beneficios. Este año se realizará la revisión del T-MEC y todo indica que este podría desaparecer y convertirse en negociaciones bilaterales, algo que de entrada desalienta el posicionamiento del norte de América como zona altamente económica.

México llegará a esta revisión del T-MEC con más problemas que soluciones y tendrá que aceptar las condiciones que imponga Estados Unidos, porque en estos últimos siete años no se hizo nada para colocar a México en una posición importante en materia económica.

Porque el lugar que ocupamos en el mundo a nivel mundial es derivado de la alta dependencia que tenemos en materia comercial con Estados Unidos y no porque se hayan desarrollado otros acuerdos favorables.

Es cierto que existen una gran cantidad de acuerdos, alianzas y Tratados comerciales con otras naciones, pero se han dejado de lado ante una alta dependencia comercial que tenemos con Estados Unidos.

Todo esta ha provocado que el gobierno mexicano en los últimos años no haya invertido en fomentar el fortalecimiento de los sectores productivos nacionales, lo que los ha dejado en un rezago.

Poco se ha hecho para fomentar la ciencia y tecnología en el país, porque se piensa que esto solo sirve para crear armas y no para el desarrollo del país.

A cambo de ello nos entregan un Plan México y un Consejo de Promoción de Inversiones, que en el papel se ven bien, pero no se aporta absolutamente nada para su ejecución que permita a México atraer más inversiones.

Además, con el afán de mantenerse por décadas en el poder, Morena ha realizado reformas legales que colocan a un nuestro país con incertidumbre de inversión. Por ejemplo, la reforma la Poder Judicial que quedo supeditado a las órdenes del Ejecutivo. Es decir, se pierde el estado de derecho algo que inhibe la inversión.

Para este 2026 se espera que se apruebe una reforma electoral, encaminada precisamente a establecer leyes y reglas que benefician a Morena para quedarse en el poder por décadas, lo que deteriora el desarrollo democrático en el país., que es otro factor de inhibición para la inversión.

Esto nos hacer ver que para este año poco deberemos esperar, porque nuestra economía seguirá entrampada en la mediocridad, que le gusta al régimen político actual. Porque así podrá seguir repartiendo la pobreza y no crear riqueza y seguir engañando a la gente manifestando que ellos se preocupan por los pobres y transfieren dinero algo que otras administraciones no hacían.

En conclusión 2026 será un año con los mismos problemas estructurales falta de un sistema de salud adecuado, un sistema de educación encaminado a la ideologización, aumento de la informalidad, poca productividad, inflación por encima del 3 por ciento y un alto costo del dinero.

2026 solo será el octavo año de una debilidad económica crónica y la aplicación de políticas públicas equivocadas.