El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Dan Caine, explicó que en la operación para capturar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, fue alcanzado uno de los helicópteros militares, pero el aparato pudo regresar a la base.
Para facilitar la incursión, la aviación estadunidense atacó las defensas antiaéreas venezolanas para que los helicópteros pudieran entrar en Caracas. Sin embargo, «uno de nuestros aparatos fue alcanzado, pero pudo seguir volando». Caine ha destacado que toda la operación, denominada Operación Resolución Absoluta, duró dos horas y 20 minutos.
Caine detalló en rueda de prensa desde Florida que esta primera incursión iniciada en la noche del viernes antecedió a la «fuerza de extracción» que fue la que finalmente capturó y sacó a Maduro de Venezuela. El tripulante más joven tenía 20 años y el más mayor, 49.
En la evacuación, los militares estadunidenses tuvieron que abrir «fuego de autodefensa» frente a las acciones de fuerzas antiaéreas en tierra, según Caine. Los helicópteros llegaron al complejo de Maduro a las 2:00 horas de Caracas y el último salió de Venezuela a las 4:29 horas con destino al USS Iwo Jima.
«Maduro y su esposa, ambos imputados, se entregaron y fueron llevados bajo custodia del Departamento de Justicia con la ayuda de nuestros increíbles militares de una forma profesional y precisa, sin pérdidas de vidas de Estados Unidos y tras apresar a las personas acusadas», explicó.
Además, destacó la labor de los servicios de inteligencia en toda la operación. «Nuestros equipos de inteligencia aéreos y terrestres han aportado información en tiempo real a la fuerza en tierra para que pudieran desplazarse con seguridad en un entorno complejo sin correr riesgos innecesarios», apuntó Caine.
En total participaron 150 aparatos en todo el hemisferio americano que funcionaron basándose en «décadas de experiencia» de lucha contra el «terrorismo» en Oriente Próximo, el suroeste de Asia y en África, según el jefe del Estado Mayor.
Caine subrayó que las fuerzas estadunidenses llevaban meses preparando el ataque, siguiendo a Maduro «para comprender cómo se movía, dónde vivía, adónde viajaba, qué comía, qué vestía,…».
