Los representantes de Morena y de la oposición en el Instituto Nacional Electoral (INE) aprovecharon la sesión del Consejo General para polemizar sobre el altercado que tuvo lugar ayer en el Senado, entre Alejandro Moreno Cárdenas, el líder nacional del PRI y Gerardo Fernández Noroña. 

Los ataques que se lanzaron los representantes de Morena, del PRI y del PAN en el Consejo General del INE se resumieron en un concurso de acusaciones para determinar quién es más porro entre “Alito” Moreno y Fernández Noroña. 

El diputado Guillermo Santiago Rodríguez, de Morena, fue el primero en poner el tema sobre la mesa. En medio de una plática sobre elecciones locales, el morenista pidió hacer un “alto” para hablar de la pelea; acusó al PRI y sus líderes de “viles porros”, y rechazó que “Alito” Moreno sea víctima de una persecución política, pues lo tachó de “delincuente con fuero, es un criminal y estuvo expuesto a los ojos de todo el país”. 

«Es la expresión más pura de la podredumbre del priismo contemporáneo; ‘Alito’ Moreno es la cara fiel del PRI, autoritaria, insultante y violenta”, abundó el legislador, antes de ampliar su ataque a la senadora Lilly Téllez y al PAN, y de finalmente volver al PRI, cuya dirigencia “está llena de criminales y delincuentes”. 

El representante del PRI, Emilio Suárez Licona, justificó el estallido de cólera de su líder con el argumento de que “todos los partidos políticos hemos sido testigos y actores, sin excepción, de tomas de tribuna, confrontaciones en tribuna y altercaciones en tribuna”, y se lanzó contra Fernández Noroña, a quien retrató como un “provocador natural”. 

«Además de que son chillones, porque son chillones, son provocativos, son agresores”, abundó por su parte el panista Víctor Hugo Sondón Saavedra, quien recordó que, en sus tiempos como representante del Partido del Trabajo (PT) ante el INE, Noroña lanzó una “cantidad de improperios suficientes para abolir el diccionario de la Real Academia”. Después de tachar al ahora morenista de “porro mayor de este país”, el panista aseveró que “el que ríe se lleva”. 

En otra digresión, en la que mezcló Venezuela, el huachicol y Segalmex para descreditar a Morena, la priista Marcela Guerra acusó a Fernández Noroña de ser “constantemente un violentador de género”, quien abusa de los “adjetivos calificativos para herir, para lastimar, para sobajar, para humillar a los demás”. 

El cruce de ataques se extendió durante largos minutos, a pesar de los exhortos de los consejeros del INE y del representante de Movimiento Ciudadano a que los morenistas y los opositores se limitaran a abordar los temas del orden del día. Pero los exhortos fueron ignorados, y los voceros partidistas continuaron la estéril batalla, hasta acusarse, recíprocamente, de tener al viejo PRI autoritario en sus respectivas filas.